
Y volví otra vez. Y una vez mas la misma escena, la misma situación, un mismo error y una misma perdida. Y es que no quiero ser orgullosa, y no quiero tantas perdidas. No quiero ser fácil, pero quiero que me tengas. Y no quiero ser tan sincera, pero me harte de las caretas.
Y si piensas bien que el rebajarse un poco, doblar el orgullo de vez en cuando es un signo de debilidad... quien quiere seguir viviendo en una sociedad donde quien siente y quien llora no es una persona mas? y desde cuando las personas son las que no razonan y no tienen fragilidad? no se complementan las dos cosas, dejen las exigencias, aprendan a realizar. Que yo ya no quiero vivir en la vanidad, me asquea la represión y por fin lo único que quiero es amor.
Pero me siguen pesando las miradas de los demás en la espalda. Me sigue doliendo el rechazo de los demás en la cara. Me sigue causando rencor la impureza y me sigue costando dejar mi pared blanca. Y es qe arribó para instalarse, y no hay nada mas que hacer. Si hay algo con lo qe un día la sociedad me golpeo fue con la indiferencia y la repulsión, la idea de valerse por uno mismo y no tener compasión.
Me siento una imbecil tratando de sentir, y qe lo natural no sean solo lagrimas a punto de asomar. Me siento una imbecil tratando de pensar sin la influencia de los demás… Me siento una imbecil intentándote explicar qe HOY estoy llorando por mi propia LIBERTAD.
Pero hay cosas qe no se animan a cambiar..
Pero hay cosas qe no se animan a cambiar..
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