
Te merecías la felicidad del mundo entero, y hoy te veo aquí parada de nuevo. ¿Que tantos fracasos te convirtieron en derrota?. Naciste hermosa, salvaje y llena de gloria. Hoy te veo aquí parada de nuevo, después de cada uno de tus tropiezos, y espero expectante tu próximo duelo. Espero expectante verte caer en el próximo agujero. Detalladamente como te levantas, y como vuelves a caer en el mismo error, en el mismo juego. ¿Que tantos fracasos te convirtieron en suelo?, ¿Que tanto sufrimiento te hizo hacerte pisar bajo los mismos zapatos sin desconsuelo? ¿Y cuantas veces tuviste que chocarte contra la misma pared, una y otra vez, hasta perder tu esencia nativa?
Naciste invencible, segura y llena de locura. Naciste instintiva, princesa y llena de promesas. Naciste halagada, amante y pura. Y hoy tu núcleo esta lleno solo de razón y partiduras. Eres llena de vida, pero de vida puta. Eres perfectamente conciente, pero totalmente debilitada para poder alzarte nuevamente. Las telarañas invaden tu cabeza, y la dirección a una meta desapareció completamente de tus ya inexistentes reglas.
Pasaran mil pies, mil manos, mil desprecios por el cuerpo de una mujer que nació para ser salvaje, y murió robada por la sociedad. Murió vaciada por el insulto moral. Corromperán mil golpes por el cuerpo de una mujer que nació para ser humana, y murió esclavizada. Y ahora, el expectante a sus fracasos, quien nació siendo esclavo, puede renunciar a cualquier tipo de observación. Ella murió fracasada, pero por lo menos lo intento. El expectante murió glorioso a los ojos de la humanidad, pero traiciono a la vida insultándola con la rutina normal. Y ahora, ¿quien es el verdadero idiota que un día dijo que debíamos perder la locura, la lujuria, el instinto, y la pura esencia para triunfar?
Intenten reclamándole al supuesto dios natural.
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