junio 09, 2009

Monstruosidad


Cielo, Tierra, Infierno. Dios, Hombre, Serpiente. Reencarnación, Purgatorio, Vida Eterna. Santo, Moral, Pecador. Regalo, Indiferencia, Castigo. Muerte, Accidente, Salvación. Inicio, Núcleo Y Fin.

Lenguaje del hombre tentado por la expectación. Tan difícil de amoldar, que se escapa de cualquier forma que le intente dar. “Vi pasar mi vida delante de mis ojos”. “En el momento en que murió, ella sonrió”. “Tengo miedo de no vivir mas”. “Si las cosas están así acá, es imposible que haya algo peor mas allá”. El medico salva vidas, el verdugo las quita. El cura perdona, el juez juzga. La madre procrea, el hijo se suicida. Genocidio de masas hambrientas, que nunca conocimos, que aparecen solo con su fin. La amarga soberbia del mero hombre, nuestro par, que se cree que tiene el poder para decidir quien vive, donde y en cuanto tiempo tal.

 “ ¿A donde lleva todo esto?, ¿cual es el fin?” Yo soy… ¿qué sos?, la falta de saber del provenir. La angustia existencial, la reina de todas las esclavas de la que los hombres se suelen, primero sucumbir, y luego mofar. Demasiado complicado de armar, demasiado complicado de hablar, imposible de definir. “ ¿Para que hablas de esas cosas? ¿ No ves que te hacen mal?” A mi solo me gusta divagar. Pero el terror de la nada absoluta, el negro infernal invadirá tu conciencia, deteniendo a la vida un par de segundos por su propia monstruosidad. ¿De que sirve la fe, si el hombre esta hecho para dudar? Siempre lo hará...

 Igualmente, estas son solo palabras, y las palabras son inventos del hombre singular. La razón aquí no existe, esto es solo una mera descarga subjetiva, por lo tanto, emocional. Perdonen que irrumpa en sus vidas terrícolas, pero me surgió la necesidad de detenerme un segundo en lo que a todos nos va a pasar.

No hay comentarios: