
Alicia nace en todas las incongruencias de la razón. Repite todo el tiempo odiar la perfección. Le encanta saberse amable y comprender, entender que el ser humano comete errores, y sin importar la magnitud de ellos, dejarlos volver a nacer siempre otra vez. Disfruta de la naturaleza, seamos claros, la poca naturaleza que ha quedado entre los asfaltos y los semáforos. Respirar un aire que no sea de encierro, y sentir sus pies desnudos pisar la calle fría, a veces hasta en invierno. Le gusta sentirse sucia, tener las manos llenas de barro la hacen sentirse mas viva. Cuando viaja, le gusta intentar conocer a los desconocidos. Conocerlos solo dentro de su mente, claro esta, porque también se admite demasiado tímida como para hablarles y conocer por lo menos su mera superficialidad. Se imagina la historia mas polémica en cada uno de aquellos rostros. Una mujer infiel, un hombre narcisista, un niño insolente y una familia que sobrevive el día a día. Ama crear las historias mas ficticias. Le encanta ver a un adolescente impuro, intentando llamar la atención de cada individuo que pasa a su lado. A los que no tienen educación (“Que no tienen la culpa, pobrecitos” repite en su interior para no sentir que juzga), que gritan y se retuercen despertando a la ciudad de su paz interna. Alicia no lo reconoce, pero sabe que ellos son una de las grandes razones por las que odia viajar en tren. Encontrarse con la otra cara del mundo, que desea amar y al mismo tiempo rechaza. Alicia no lo reconoce, ya que de hacerlo sabría que se contradicería con lo que proclama de la libertad todos los días, y la convertiría en una hipócrita. Aunque todas las personas tienen un poco de hipocresía, le recuerda su mente, forma parte de tener una personalidad autentica. Que paradoja.
En el amor, Alicia se denomina demasiado particular. La vida le enseño a los golpes que si las cosas eran demasiado simples, perdían la magia, por lo tanto le gusta la dificultad. Estas son las vueltas que da para no reconocer que es una simple histérica, y nada mas. Alicia se encuentra cansada de amar ella, y que no la amen los demás. Ahora su nueva frase es sentirse feliz con su soledad, no necesitar de un hombre a su lado y que lo que mas le importa es su éxito social. Hijos… Alicia nació para tener hijos, pero esto se contradice con su nueva inspiración. Ahora los rechaza, pero lo hace entre medio de lagrimas, ya que nada le gustaría mas. Se imagina recorriendo el mundo y, entre risas, contratando jóvenes musculosos para que le den una buena compañía al mes. Risas frías, que no nacen de ella, sino de su propia ya sabida estupidez. Alicia ya tiene en claro que solo admitirá el amor si viene por si solo, y gana su corazón.
Alicia es una adolescente, que ya tiene su vida armada. Su personalidad y su deseos, según ella, ya están mas que claros. Su camino es el perfecto, nunca le falto el talento y cada día se da mas cuenta de lo lejos que quiere llegar. Mientras pensaba en esto, su gato apareció en el cuarto maullando. Alicia lo llamo, señalando su falda para que este allí se recostara. El gato no se inmuto. Los maullidos pidiendo cariño resonaban en toda su habitación. Alicia cansada le espeto: “ Si quieres amor, debes venir a buscarlo”. Su aliento se detuvo un segundo. La palabra hipócrita se reflejo ante sus ojos nuevamente. “ Mierda, otra contradicción”.
Alicia nace en todas las incongruencias de la razón.
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