mayo 17, 2011

Gigantes




Te veo intentando ganar, creyendo ganar, destruyéndote en pocas cabezas al final. Son todos transparentes, con la carne envuelta en papel film, reproduciéndose en una imagen constantemente, idolatrándose sin amar a nadie, ni siquiera su propia tez. Te retratan como piensan, como les gustaría ser. Como son solo ellos son enormes, sin darse cuenta que ya caminan entre gigantes. Todos son gigantes para si, por eso se chocan. Se golpean, no entran, compiten por el espacio. El mas grande es el mejor, cuando uno se recluye es discriminado y le falta amor. Amor para tanta grandeza, pide el discriminado, amor sin envidia, amor para el gigante que se cree distinto.

Soy consiente de lo que me queres mostrar, por eso solo veo tu inseguridad. Tu gigantez entonces se aplasta, se disminuye y la mía se comienza a agrandar, rellena el espacio, las paredes crujen, mi gigante se rompe y comienza a sollozar. Se odia por poder ver. Mirar a través de la carne y descubrir tu escasez.

No quiero ver tus defectos, tus mecanismos, tu angustia, tu debilidad. Quiero ser ciega a tu transparencia y rebotar en tu fachada. Esa fachada que construiste con los años, con miles de auto consuelos, reflexiones y autoestima. Con el amor de tu familia, tu amante, y tu gato. Eso es lo único que quiero ver. Entonces te veo, y decreces, te veo y me reconozco en la mediocridad. Te veo y me quedo sola, entre nadies, siendo yo la única gigante.

No hay comentarios: