No me busques en tus espejos de fantasía, no me corras para hacer lo que vos me digas. No toques mis cosas, son peligrosas. No les saques el alma que les deje un día. No muevas esa caja, esta llena de reliquias. No quiero llorar de nuevo queriendo vivir de nuevo esa agonía. Realmente quiero volver a vivirla.
No me saques mis recuerdos, no me obligues a dejar de serlos. En una casa hubo una época en la que fui putamente pura. Gritaba, lloraba y no comía. Me sentía viva. Había mucho humo y muchas mentiras. Había mucho desamor y mucha pasión. Había muchas historias imaginarias todas las noches, despertando a la mañana rezando por cumplirlas. Perdía la conciencia, dormía en una cama y despertaba en un suelo. El suelo frio me transportaba, me conectaba. Yo podía sentirme tan adentro mío que viajaba. Hacia el futuro, lo podía ver. Podía saber que iba a pasar y encontrarme con el fin de una angustia existencial. Porque el destino existía, no existía un final. Mi alma iba a continuar viva, y tal vez yo también.
Hoy en día no se si alma y yo somos igual. Yo estoy muy confundida y mi alma no se donde esta. Esta viajando, dormida, en algún lugar recóndito de mi cuerpo, bajo capas de musculo y grasa, ocultada bajo la uña de mi dedo gordo, bajo mi cuero cabelludo sedoso, bajo el vello de mis brazos fofos, en algún lugar de mi inmensidad. Entonces corro y me ahogo, patino y vuelo. Vuelo intentando encontrar otra vez el aire que ya no esta. Que se fue cuando desaparecí, cuando no entendí mas. Siento mis costillas y siento felicidad. Musculo mas musculo, mas fuerte, mi alma se esconde mas.
Donde estoy ya no bailo, ya no soy el clown de los demás. Tengo zapatos aguja que no quieren caminar. Entonces me controlo, te sonrió, no se por donde hablarte y soy un ser social. Me recorres con cuidado, con mucho cuidado, y de repente tropezas. ¿Qué hiciste?¿Que dijiste? No me importa, te voy a gritar igual. No me entendes, no entendes mi profundidad. Me estoy ahogando en mi profundidad, ella me ahoga, porque ni yo la entiendo mas. ¿Qué es ser humano? ¿ Que es lo normal?¿ En que punto deje de ser civilizada y empecé a galopar?. Doy un portazo, y en mi mundo, en mi cuarto, las cosas empiezan a volar. Junto con ellas se va mi alma, y la veo, y la anhelo, por fin la siento, lloro un poco hasta que se va.
Hola, soy de nuevo un ser social. ¿Puedo trabajar? ¿Te puedo abrazar? ¿Te puedo ayudar? Ya deje de gritar. Tranquilo, mi alma volvió a esconderse en algún lugar.
noviembre 09, 2011
mayo 20, 2011
Anteojos
Un gordito con anteojos de sol hace ejercicios de matemática sentado en el vagón. Yo lo miro de reojo, lo noto, intento comprender su situación. Me pregunto de quien es hijo, que es lo que estudia, si tiene algún amor. Lleva un piercing entre la nariz y una ráfaga de rock, pero su piel tan blanca y su cara rechoncha de bondad no lo ayudan con el look. Quiere ser duro, mostrar que no es un tonto, que sus rollitos le dan personalidad. Que es diferente, que no es uno mas, para no mezclarse entre la gente y ser soledad. !Notenlo, pasajeros, acá hay un alma mas!. El gordito cierra su libro, se para y sale en un flash. Nadie mas lo vio, solo yo.
mayo 17, 2011
Cama
Los dragones vuelan de tus zapatos y ya no te puedo alcanzar. Te vas lejos y me dejas tu piel congelada, tus labios inertes, tus ojos que no me miran y tus manos sin amar. Intento despertarte, te sacudo un rato, me estrello, reboto muy lejos. Muy lejos. ¿Qué te pasa mi amor? Volve acá, donde nos reímos los dos y solo importamos nosotros. En tu cama todo lo demás no importa. Afuera el mundo grita, se retuerce y nos quiere voltear: nos llaman, nos odian, nos aman, se deprimen y necesitan el consuelo que ninguno de los dos quiere dar. Los teléfonos suenan, nos despiertan y volvemos al huracán. Que se quemen todos, que se mueran en el huracán. Que se maten entre ellos, que digan lo que quieran, que se olviden de nosotros y no nos hagan salir de esta realidad. Realidad tuya y mía, que no conoce y no podrá conocer nadie mas. Donde existimos, en nuestra cama, vos me miras y yo existo. Vos me miras y yo dejo de dudar porque estoy viva.
Gigantes

Te veo intentando ganar, creyendo ganar, destruyéndote en pocas cabezas al final. Son todos transparentes, con la carne envuelta en papel film, reproduciéndose en una imagen constantemente, idolatrándose sin amar a nadie, ni siquiera su propia tez. Te retratan como piensan, como les gustaría ser. Como son solo ellos son enormes, sin darse cuenta que ya caminan entre gigantes. Todos son gigantes para si, por eso se chocan. Se golpean, no entran, compiten por el espacio. El mas grande es el mejor, cuando uno se recluye es discriminado y le falta amor. Amor para tanta grandeza, pide el discriminado, amor sin envidia, amor para el gigante que se cree distinto.
Soy consiente de lo que me queres mostrar, por eso solo veo tu inseguridad. Tu gigantez entonces se aplasta, se disminuye y la mía se comienza a agrandar, rellena el espacio, las paredes crujen, mi gigante se rompe y comienza a sollozar. Se odia por poder ver. Mirar a través de la carne y descubrir tu escasez.
No quiero ver tus defectos, tus mecanismos, tu angustia, tu debilidad. Quiero ser ciega a tu transparencia y rebotar en tu fachada. Esa fachada que construiste con los años, con miles de auto consuelos, reflexiones y autoestima. Con el amor de tu familia, tu amante, y tu gato. Eso es lo único que quiero ver. Entonces te veo, y decreces, te veo y me reconozco en la mediocridad. Te veo y me quedo sola, entre nadies, siendo yo la única gigante.
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