Hoy, solo tengo ganas de no reprimir nada de lo que soy, hoy quiero ser con pureza la dueña de cada oración, quiero abrazarme a mi misma sin sentir ningún tipo de debilidad, y también llorarte con rencor. Llorarte porque tu propia naturaleza jamás te dejara devolverme alguna vez todo lo que yo te soy. Y que tu puta provocada soledad, mi inagotable imaginación, tu basura continua, mi histeria sin solucion, y nuestros roces y choques frenéticos llenos solo de frustración hagan juntos una coacción.
Pero tranquilo, todavía no, agotaras hasta mi último recurso con mi afán de llorar cada vez más. Tranquilo, que la mujer que no llora también esta a punto de llegar.
Y es que no, ya no quiero más de tus discursos de falsa moral. No quiero ofertas de una demanda inexistente más
No hay comentarios:
Publicar un comentario