noviembre 08, 2007

INTENTO


Me desperté con la sensación de querer llorar, de abrazarme a mí lastima una vez más. De vez en cuando, siento esa necesidad. La necesidad de desear mi soledad, y sufrir con ella una ansiedad. La ansiedad que busca exhaustivamente una huida de vuelos con planes de sueños que nunca desee realmente, mi única excusa a no abrir los ojos y ver la mediocridad que es mi ambiente. A temblar con el solo hecho de pensar en apoyar los pies en la tierra nuevamente. Quizás fueron los autores mas audaces los menos abrumados por la tortura del sentir constantemente el suelo romperse. Quizás, los mejores autores, fueron los que voluntariamente restregaron sus pies contra el barro para poder volar concientes. Y aquí estoy yo, sin ninguna idea de lo que quiero efectivamente.

Coacción

Hoy, solo tengo ganas de no reprimir nada de lo que soy, hoy quiero ser con pureza la dueña de cada oración, quiero abrazarme a mi misma sin sentir ningún tipo de debilidad, y también llorarte con rencor. Llorarte porque tu propia naturaleza jamás te dejara devolverme alguna vez todo lo que yo te soy. Y que tu puta provocada soledad, mi inagotable imaginación, tu basura continua, mi histeria sin solucion, y nuestros roces y choques frenéticos llenos solo de frustración hagan juntos una coacción.
Pero tranquilo, todavía no, agotaras hasta mi último recurso con mi afán de llorar cada vez más. Tranquilo, que la mujer que no llora también esta a punto de llegar.

Y es que no, ya no quiero más de tus discursos de falsa moral. No quiero ofertas de una demanda inexistente más

noviembre 04, 2007

LOGROS




Al final, las personas más insensibles son las que se vuelven vulnerables a la adicción. Por más facetas elitistas, mas allá de toda mascara del perfecto prototipo del disfraz, esa es la que al final representa la más alta mediocridad humana, aclarando claro esta, que jamás serán ellos los débiles para los ojos de la alta sociedad. Los héroes de aquellas tragedias rancias fueron y dieron el pie al modelo típico de lo que se debe ser, fuerte, racional, instintivo, una cabeza, y dos pies. Ganador, audaz, quizás hasta destructivo, cualquier objetivo inalcanzable teniendo una mano ya en la meta. Un triste error cometido por aquellos absurdos tradicionalistas que quisieron convertir de la belleza del mundo un significado ético y absurdita. 

Tengo el mundo entero a mis pies, no me temblaron las manos a la hora de decidir si dejaría que el amor me carcomiera mis ansias de poder. Mi instinto narcisista me guió a tomar todo lo que mis propias manos tuvieran la capacidad de agarrar, quizás incluso todavía más, ya que el conseguir hoy en día es algo completamente infinito e inmortal. He hecho cosas horribles de las que no me arrepiento de hacer, he dejado todo lo valido en este mundo por el afán de tener. He destruido todo lo que se interpuso en mí llegar al ser, y trabajo miles de horas al mes. Tengo millones de cosas a por disfrutar, con la única contra de que todavía no he llegado a mi limite para poder darles lugar. En cuando a todo lo relacionado con lo demás, nunca nada me pareció suficiente a mi bienestar. Pues, verán, detrás de toda la faceta narcisista que construí, detrás de cada mirada admirada a mis logros de hoy, hay un hombre temblando de noche con el roce frió del vació a mi alrededor. Y es que no puedo parar, ya ha dejado de ser una elección, no puedo dejar de seguir logrando y detenerme a reclamar amor. 

Me encuentro en una entrega de premios, mientras oigo mi nombre sonrió a la vez que escucho silbidos de admiración, y mientras me elevo, con los aplausos que resuenan distantes a mi noción, detrás de esa sonrisa no puedo dejar de oír la voz desesperada de mi propia hija que grita “ Papa vuelve a casa por favor”, me volteo, entonces alguien palmea mi espalda y susurra en alto “Eres el mejor”.

noviembre 02, 2007

PALABRAS


Si mis letras entonces no valen de nada, quien merece estas palabras?. He dedicado miles de páginas a alguien quien no supo siquiera apreciarlas. En realidad, no supo apreciar nunca nada.

 Supongo que en esta historia, seré yo el personaje que deba besar la mejilla eternamente. Supongo que esta vez, me tocara ser a mí la persona que ame resistiendo la insatisfacción de que no sea recíprocamente. Pero si el que no me consuela es ciego o indiferente a estos hechos, quien merece entonces estas palabras? Tal vez tan solo sean hechas para morir en un recuerdo de lo que fue mi adolescencia, donde alli nacieron y alli se convertiran en cenizas finalmente.

Supongo que esta vez no fue a mi a quien le dieron el papel principal nuevamente, quizás solo estoy en esta obra para rellenar un poco el ambiente. Tu dispararas siempre a un invierno, y yo querré transformar esos días en eneros. Yo siempre sentiré miedo a dormir sola, y tu en tu cama estiraras los brazos para que no vaya a entrometerse ninguna mujer que conozcas. Yo me estremeceré a tu mas leve roce, y tu sentirás arder tu piel si te tocan. Tu siempre ignoraras miles de lagrimas, yo las produciré intentando que alguna te traiga. Ahí, del otro lado del mundo, de esto nadie se entera. Ni siquiera mandándoles una canción con manchas de sangre y pedazos de vida. Amando, insultando, rogando ni golpeándolos, no, no llegan. Ni siquiera estas palabras, que no tienen alguien que las merezca.