
Aparece entonces el dejo de la friccion, tu climax y nuestros vuelos convertidos en traicion. Tu flacidez repite una y otra vez que no volveremos a despegar, todo lo que nos acababamos de dar habia sido tan solo un puro instinto animal. Tal vez, en otros brazos, volverias a probar. Tal vez, en otros brazos, abrazarias solo por gusto al amar.
En mis brazos huiras, diras que es demasiado tarde, tarde para ti, y tarde para mi. Nunca habra un nosotros, un tu y yo en una misma oracion, sera que nos hemos dado demasiado y se ha pasado la hora de cuestionar la verdad, sera que nos hemos dado cuenta de que es demasiado tarde para volver a comenzar.
El rostro de mi madre, taciturno, insulso, aparecera en tu conciencia una vez mas, las noches en vela donde cuestionamos al mundo, hara que te retractes de lo que siempre pasara, y la voz impura de nuestra torpe quimica sexual, que cabalga descontrolada huyendo de cualquier prototipo moral, volvera a hablar. No le importaran tus remordimientos, no le importaran mis lagrimas, no le hara asco a nada y volveremos a tropezar.
Me diras un hasta luego, yo me quedare tendida en la cama, sin musitar, mientras lentamente las cenizas de mi cigarro encendido se convierten en polvo, polvo que luego se disolvera. No me lavare las manos, no cerrare la puerta en cuanto te vayas, me quedare dormida sin pensar. Tal vez recueste mi cabeza donde segundos antes habia estado la tuya, solo para reemplazar tu cuerpo con tu olor. Me convencere de que fue real, de que alguna vez estuviste aca, como si con tu aroma me alcanzara para verificar lo que ya no esta, ya que por supuesto no dejaras ninguna marca mas. Ni siquiera el roce de tus labios en los mios como sello final. No, esa es tu forma de decir que todo volvio a la normalidad.
Al otro dia reire, me acordare de la noche anterior, y reprimire todo lo que parezca anormal. Repitire en palabras lo que sucedió, me preguntaran si eres mi pareja, siempre dire que no. Dire que no me haces danio, que es solo un juego que hacemos entre los dos. Que somos amigos, pero que jamas lo sucedido suponeria una traicion.
A los pocos dias pasaras por mi puerta, te dejare pasar. Actuaras como si nada, pero no me tocaras. Ni un abrazo, ni una caricia, nada te nacera. Que tipo de ironia cruel nos ha hecho el mundo, que de tanto sabernos no nos ha dado la oportunidad de amar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario